Año 90 de la Revista Cubana de Pediatría

Rev Cubana Pediatr. 2018;90(1)

EDITORIAL

Año 90 de la Revista Cubana de Pediatría

 

Year 90 of the Cuban Journal of Pediatrics

 

 

Albia Josefina Pozo Alonso

Directora de la Revista Cubana de Pediatría. Servicio de Neuropediatría. Hospital Pediátrico Universitario "William Soler''. La Habana, Cuba.

 

 


 

La Revista Cubana de Pediatría, además de ser la primera revista editada en Cuba dedicada a la Pediatría, es la más antigua de todas las publicaciones periódicas sobre las Ciencias de la Salud que circulan actualmente en el país.1 Su primer número se publicó en enero de 1929, con el nombre de Boletín de la Sociedad Cubana de Pediatría. Sus primeros directores fueron el Profesor Dr. Ángel Arturo Aballí Arellano y el Profesor Dr. Félix Hurtado Galtés. A partir de 1946 el boletín cambió su nombre por el de Revista Cubana de Pediatría.2

En el Boletín de la Sociedad Cubana de Pediatría se publicaba información de actualidad en forma de editoriales, trabajos que se presentaban y discutían en la Sociedad de Pediatría, lecciones impartidas en la Cátedra de Patología y Clínica Infantiles y reproducciones de artículos escritos por miembros de la corporación, publicados con anterioridad en otras revistas. Con posterioridad se publicaron artículos originales y trabajos de revisión, presentación de casos clínicos, colaboraciones de autores extranjeros, materiales de gran relevancia traducidos de lenguas extranjeras y otras secciones de interés.3

En la actualidad la Revista tiene una frecuencia de publicación trimestral, y publica editoriales, artículos de investigación originales, artículos de revisión, presentación de casos, serie de casos, colaboraciones especiales, comunicaciones breves, cartas al editor y otras secciones menos frecuentes.

En la Biblioteca Médica Nacional se encuentra disponible, en soporte digital, la colección "34 Años de la Revista Cubana de Pediatría" que corresponde al período 1960-1994.

La Revista ha subsistido por encima de crisis económicas y políticas debido a la persistencia de sus directivos en diversos períodos, y a la importancia que en todo momento le han atribuido sus autores,1 porque sin sus contribuciones la revista dejaría de existir.

En el año 2016 se incrementó el número de trabajos recibidos en la revista, que fueron 126, a diferencia de los años 2014 y 2015 en los que se recibieron 85. También aumentó el número de trabajos recibidos de otras provincias (29), mientras que en el año 2015 se recibieron 16 artículos. Es de señalar el aumento notable de contribuciones procedentes de otros países en el año 2016 hasta llegar a 45, fundamentalmente de América Latina, mientras que en el año 2015 se recibieron 22 trabajos procedentes de otros países. Este aspecto denota el aumento de la visibilidad de la Revista Cubana de Pediatría.

Es deber de todos los asesores, árbitros y miembros del consejo editorial mantener la calidad de los artículos que se publican en la Revista Cubana de Pediatría. Es por ello que el equipo editorial se ha trazado como objetivos mantener el rigor en los arbitrajes, y desde hace más de un año se ha invitado a diferentes especialistas de experiencia a redactar artículos de revisión, con el objetivo de incrementar el número de citaciones de los artículos. También se mantendrá la estrategia de publicar mayor número de artículos originales en cada número, siempre tratando de aumentar el número de trabajos de revisión, sin sobrepasar a los trabajos originales. El consejo editorial se continuará esforzando para mantener la puntualidad en la entrega de todos los números, y así la tradición de la Revista en este aspecto. Es también objetivo de trabajo disminuir el tiempo desde que se recibe el artículo hasta la decisión final de aceptación o rechazo, y disminuir el tiempo desde que se recibe el artículo hasta su publicación. También se debe aumentar el número de autocitas, a artículos publicados por autores de la Revista. Cuando un país acumula suficiente experiencia en un área del conocimiento, la autocita es necesaria y apropiada para elevar la visibilidad de sus logros en la investigación.4

Queda aún un largo camino por recorrer, pero consideramos que la Revista está en condiciones de mantener y elevar la calidad en las publicaciones en los próximos años. Si se logran todos estos aspectos que se señalaron con anterioridad, estaremos contribuyendo a preservar la obra de nuestros predecesores en este año 90 de la Revista Cubana de Pediatría y asegurando el futuro de la publicación.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. López Espinosa JA. Contribución a la historia de la bibliografía pediátrica cubana. ACIMED [serie en Internet]. 2009 ago [citado 2 de septiembre de 2017];20(2). Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1024-94352009000800004

2. Durán Álvarez S. La revista. Rev Cubana Pediatr [serie en Internet]. 2009 [citado 3 de septiembre de 2017];81(sup). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/ped/vol81_05_09/ped03509.pdf

3. López Serrano E. Aspectos de la historia de la Pediatría en Cuba. El 60 Aniversario de la Fundación de la Sociedad y de la Revista Cubana de Pediatría. Rev Cubana Pediatr. 1988;60(6):797-803.

4. Cañedo Andalia R. Aproximaciones al impacto de la investigación en salud procedente de Cuba desde la perspectiva de Scopus. CCM [serie en Internet]. 2013 [citado 4 de septiembre de 2017];17(3). Disponible en: http://scieloprueba.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1560-43812013000300026&lng=es

 

 

Recibido: 6 de septiembre de 2017.
Aprobado: 26 de septiembre de 2017.

 

 

Albia Josefina Pozo Alonso. Servicio de Neuropediatría del Hospital Pediátrico Universitario "William Soler". San Francisco # 10 112, Reparto Altahabana, municipio Boyeros. La Habana, Cuba. Correo electrónico: albiap@infomed.sld.cu

Enlaces refback

  • No hay ningún enlace refback.